lunes, 24 de diciembre de 2012

Primeras veces

Estas últimas semanas llevamos unas cuantas Primeras veces en casa.  

-Anteanoche Juanito dejó definitivamente la cuna y durmió por primera vez solito en su cama de mayor. Con una valla protectora para evitar caídas. Sorprendentemente se adaptó fenomenal, se quedó dormido fácilmente y durmió del tirón. Destapado y atravesado pero del tirón. Esta mañana se ha bajado y ha venido tan contento a despertarnos: "¡¡mamá, papá, hoia!!". 

-Anoche Lagorda durmió por primera vez en la cuna grande (la que acababa de dejar su hermano). Hasta ahora había estado haciendo como que dormía en una minicuna. Porque en realidad dormía con nosotros. Descansábamos mejor así... hasta ahora, que le ha tomado el gusto a pasarse la noche pateando a diestro y siniestro y apropiándose de toda la cama. Así que hemos decidido probar a pasarla a la cuna grande, a ver qué tal.  

-Esta semana Lagorda ha tomado por primera vez una papilla. Miento, ha girado la cara, escupido y refunfuñado mientras yo intentaba que probara los cereales. También hemos hecho intentos a lo "baby-led-weaning": le he dado galletas y trozos de plátano. Las galletas las lanza al aire con maestría y el plátano lo destroza con sus deditos con mucha dedicación. Pero a la boca, nada. También he intentado que tome leche en biberón, pero usa las tetinas de mordedor un rato y luego las escupe. Ay, qué niña cabezota...

-Esta noche es la primera vez que celebramos la Nochebuena en mi casa. Yo y anfitriona. Dos palabras que unidas son la receta del desastre. Que no os extrañe si mañana veis en las noticias un titular que diga algo así como: 


Una familia entera ingresada 
en observación por intoxicación alimentaria.
-"La he liado parda"- ha declarado la anfitriona. 

-Juanito ha tocado por primera vez la pandereta. Y ha hecho su primer intento de cantar un villancico. Llevamos toda la semana ensayando el "Ande la Marimorena" y ya le sale algo así como: "¡Anme anme anmeeeee!" mientras golpea la pandereta con mucho ímpetu y poco ritmo. 


-Y la primera vez más importante de todas. Estas van a ser las primeras Navidades de Lagorda en el mundo. Nuestras primeras Navidades como familia de cuatro.




Feliz Navidad.




jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Cuándo llevar a mi hijo a la guardería?


Esta es una pregunta que me llevo haciendo varios meses.

Como con tantas cosas, antes de ser madre tenía unas opiniones sobre crianza. Opiniones procedentes de la cultura popular, de lo que había oído a familiares, conocidos… Estas opiniones cambiaron después de ser madre. Cambiaron con la lectura de libros y recomendaciones de pediatras, psicólogos, educadores… y volvieron a cambiar con el día a día, con la experiencia.

Así que, hace 3 años, si me hubieras hecho esta pregunta te habría respondido:

-No sé, cuando empiecen a andar, con uno o dos añillos, para que sociabilicen, para que se despabilen y no estén muy "enmadrados".

Todos los tópicos, vamos.

Después de nacer Juanito leí algunos artículos de especialistas en desarrollo infantil. Aprendí un poquito sobre el desarrollo emocional del bebé. Los conceptos vínculo seguro y teoría del apego dejaron de sonarme a chino… 

Si me hubieras preguntado entonces, te habría contestado:

-Bueno, las guarderías están bien, y cada niño es distinto, claro. Pero yo creo que un niño tan pequeño está mejor al cuidado de su madre.

Pero ahora, con la experiencia, tras el duro día a día de la maternidad, con Juanito a punto de cumplir los dos años, activo e inquieto, testarudo como él solo, que me pilla barraqueras prácticamente a diario, un día porque quiere ver por enésima vez un capítulo de Caillou, otro día porque se niega a comer otra cosa que no sea queso… 

Si me preguntaras ahora te diría:

-Mira, no sé. Yo tenía intención de cuidarlo en casa mientras estuviera de excedencia. Y sigo creyendo que un niño tan pequeño está mejor al cuidado de su madre… pero claro, al cuidado de una madre equilibrada y feliz. 

No una madre desquiciada, que no da abasto y que se siente incapaz. Incapaz de hacer que el niño tenga una dieta medianamente variada, incapaz de que el niño tenga una rutina. Incapaz de que el niño salga un poco de casa y juegue y “fogue”. Porque cuando he intentado salir con los dos, la mitad de las veces acabo al borde del infarto, corriendo y gritando detrás de él y jurando a quien me quisiera oír que "¡nunca más salgo con los dos yo sola!".

Y además de incapaz me siento "malamadre". Porque está en una edad complicada y se pasa el día llorando. Cuando no es porque quiere ver Caillou es porque no quiere comer, o no quiere dormir, o directamente se levanta con el pie izquierdo y llora por todo. Tengo la impresión de que no hago nada a derechas. Y me siento más malamadre aún porque, a pesar de todo, lo que “ansío” es pasar un ratito (o una tarde mejor) sin niños, disfrutar de libertad, de soledad, de silencio. Ah, el silencio...

Por eso me estoy replanteando la opción de la guardería. Escuela infantil, perdón, no se me ofendan los docentes.  

Me pregunto si yo estoy satisfaciendo las necesidades de juego y estímulo que necesita, si la casa se le estará quedando pequeña, si le vendría bien la “rutina” que impone una guardería, si comería mejor allí. Además, está empezando a mostrar cierto interés en jugar con otros niños, así que también me pregunto si está preparado para "sociabilizar", si le sentaría bien pasar unas horas con otros niños. Si me sentaría bien a mí…

domingo, 16 de diciembre de 2012

El parto de Juanito (II)

Continuamos el relato de mi primer parto, tal como lo escribí en ese momento. Bueno, no justo en ese momento, después de parir al niño se entiende. Ah, y me dejo de conversaciones conmigo misma que voy muy justa de cordura para andar derrochándola así.

Contaba ayer que me ingresaron de madrugada por rotura prematura de membranas y que pasé aquella primera noche en el hospital con contracciones irregulares. No muy muy dolorosas, pero lo suficiente para no pegar ojo. A la mañana siguiente...


Decidieron inducirme el parto con progesterona intravaginal. La ginecóloga me explicó que las contracciones me dolerían más.  Me enviaron de nuevo a la habitación indicándome que en cuanto las contracciones fueran rítmicas cada 5 minutos, avisara.

Bueno, pues aquí empezaron las horas más difíciles. Durante el resto de la mañana las contracciones fueron aumentando en intensidad poco a poco...pero eran irregulares. A veces cada 5 minutos, a veces cada 9. A veces soportables, a veces realmente dolorosas...tanto que me daban náuseas...que no podía evitar gemir...que no podía moverme, ni pensar...que sentía que iba a perder el control y tener una crisis de nervios. Por supuesto mi marido no me podía tocar ni hablar cuando me venían. Ninguna postura me aliviaba. La única idea en mi cabeza durante esos momentos era aguantar un poquito más hasta que pudieran ponerme la epidural (no te la pueden poner hasta que el parto no se ha iniciado "oficialmente"). Recuerdo que cuando llegaron mis padres estaba llorando desconsolada tras una contracción. Estaba cansada y desanimada.

De pronto se aceleró todo: las contracciones empezaron a ser un poco más seguidas...también más dolorosas. Apenas tenía tiempo de recuperarme entre una y otra. Avisé a la matrona para que, por favor, por favor, por favor, me reconociera de nuevo. El rato que tardaron en llevarme al paritorio no quiero ni recordarlo. Intenté ducharme y casi me caigo varias veces.  Cuando ¡por fin! llegó el celador con la silla de ruedas para llevarme al paritorio, ya estaba francamente desesperada. Eran las 6 de la tarde.

De hecho, la matrona, al verme entrar, tan sólo con mirarme a la cara, dijo: "esta chica está de parto". Y cuando, después de hacerme el tacto vaginal, añadió: "Vamos a hacer una cosa. No puedo tocar bien el cuello, te duele mucho. Así que, si te parece, te ponemos la epidural y te exploro con más tranquilidad después"...al escuchar estas palabras ¡quise ponerle un monumento!. ¡Y cuando el anestesista apareció tan sólo 5 minutos después, quise ponerle otro monumento a él! Bueno, la verdad es que todo el equipo se portó muy bien conmigo, he tenido suerte en ese sentido. Tanto ginecólogos, matrona, enfermería de planta, todos han sido cariñosos y muy profesionales. Estoy muy agradecida.

Ahora repetiré otras palabras muy mencionadas por muchas mamás: BENDITA EPIDURAL. Uno de los mejores inventos de la humanidad. Dice mi marido que a los pocos minutos de ponérmela me cambió la cara por completo. No sé que hubiera sido de mí sin ella. Me venía a la cabeza la historia que mi madre me había contado de mi nacimiento: dice que le dolía tanto que se tiraba al suelo de desesperación; y que al final estaba tan sumamente agotada que no podía empujar, la tuvieron que dormir y sacarme con forceps. Así que, como decía, en mi caso, con respecto a la epidural, no había mucho que meditar. Tal vez el ponérmela influyó en que mi expulsivo fuera tan largo, no sé; pero, en cualquier caso, el beneficio compensaba los riesgos.

Terminé de dilatar a las 12 de la noche. Hasta ese momento, disfruté de las horas más agradables de mi parto. Notaba las contracciones, podía mover las piernas, pero no sentía dolor. De hecho, hasta me quedé dormida un rato.

Y aquí empezó el otro momento complicadillo de mi parto: el expulsivo. Bueno, al principio iba muy bien: no me dolía, el ambiente era tranquilo, la matrona me dejó colocarme como quise y empujar cuando sintiera ganas. Yo pujaba con todas mis fuerzas, sentía incluso cómo iba bajando la cabeza con cada esfuerzo. Sin embargo, cuando la cabecita (o mejor dicho cabezón, por lo que costó sacarlo) estaba ya casi asomando la cosa se atascó. Empujaba y empujaba, cambiamos de postura, las matrona me decía que lo estaba haciendo muy bien...pero nada, no llegaba a coronar...comenzó a doler más y las fuerzas ya me empezaban a fallar. Al final, cuando llevaba casi 3 horas de expulsivo la matrona llamó a la ginecóloga y luego todo pasó bastante rápido (gracias a Dios).

Llegó la ginecóloga, preparó la ventosa, el instrumental quirúrgico para la episiotomía y la matrona se colocó a mi lado, junto a mi abdomen. No me gusta la maniobra de Kristeller (cuando te presionan con fuerza el abdomen para ayudar al niño a salir). De hecho, me había estado dejando los higadillos poniendo todo mi esfuerzo en pujar para evitar acabar así. Pero estaba agotada y se recurrió a todo esto como último recurso. Fue un rato malo. 

El momento en que ¡por fin! salió la cabecita y vi a Juanito, todo pringoso y morado, lloré. Lloré de alivio de que todo hubiera terminado y de alegría de verlo al fin, con tanta vitalidad...es difícil de explicar. Creo que estaba tan saturada de emociones, esfuerzo, agotamiento... que lloraba de todo.

Me lo pusieron enseguida sobre mi pecho, piel con piel. Mi cosita chiquitita, tan frágil, con los ojos tan abiertos, moviendo sus bracitos y sus piernecitas igual que hacía cuando estaba dentro de mí, buscando mi pecho como un cachorrillo... Ese momento hace que todo merezca la pena.

sábado, 15 de diciembre de 2012

El parto de Juanito (I)

Este es el relato del parto de mi niño, tal cual lo escribí hace ya casi dos años. 

Si tuviera que contarlo ahora, cambiaría un poco. Tal vez no sería tan "optimistamente" correcta. De hecho, creo que no voy a poder evitar hacer alguna observación...

Os dejo con la historia, contada por una yo más joven, más inexperta y más delgada:



-De 25 horas nada, exagerada, que estás contando los pródromos y eso no vale.
-No estaría aún de parto, pero dolía un huevo, así que, para mí, cuenta. ¿Puedo seguir?
-Perdona, sigue.



-Pero qué ñoña eres. ¿Y la megahiperepisiotomía qué? ¿se diluye también?
-Menos coñas y déjame seguir.
-Vaaale.




-Pues no te quedaba ná...
-Shhhhhh...



-Ojalá te hubieras quedado durmiendo en casa. Te hubieras ahorrado tactos, prisas, nervios y una noche sin dormir.
-Eso es muy fácil de decir ahora, lista. Con el retroscopio, todo se ve más claro. ¿Te callas ya?
-Uy, qué mal nos sienta el puerperio, ¿eh?
-¿Te acuerdas de la megahiperepisiotomía? ¿de las grietas? ¡¿de las mastitis?!
-Vale vaaaaale.



-Si es que estabas ya agotada de aguantar contracciones y aún no había empezado el parto "de verdad".
-Ya, además de que me acojoné un poco. Me dije, si esto que duele bastante aún no es parto, ¿cuánto más puede doler? No lo voy a soportar, yo aquí me muero o enloquezco.
-Pues no te moriste, aunque un poco pallá sí que te has quedado...
-Mira quién fue a hablar, la que tiene conversaciones imaginarias consigo misma.
-Touché...

-Oye, yo pasada.
-Dime, yo futura.
-Que la entrada esta, además de surrealista así en plan esquizofreniforme, me está quedando ya muy larga.
-Bueno, pues nos tomamos unas goticas de haloperidol y seguimos mañana, ¿vale?

-Vale.



...continuará...






viernes, 14 de diciembre de 2012

Primer regalo navideño: madresférico invisible



Este año la madresfera ha organizado un sorteo de amigo invisible entre blogueros. Me animé en el último momento y ahora me alegro muchísimo. Hace un par de días me llegó un paquetito misterioso... ¡Qué ilusión! 

Gracias, Nuria. Como ya te dije, me ha gustado mucho. Y agradezco el toque hand-made, sobre todo si es cierto eso de que las manualidades no son lo tuyo. Te entiendo perfectamente, jejeje.

Además, que todo esto me ha permitido conocer un blog muy interesante, Criar a un bebé difícil. Ya tiene una seguidora más.

Las braguitas rojas las estrenaré en Nochevieja, tal como se me recomienda. Me considero ya una mujer con suerte, así que espero que me ayuden a mantenerla. 


¡Fun, fun, fun!


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mírame: diferénciate.










Hoy día 12 de diciembre se cumple un año desde que Mírame, Diferénciate salió a la luz.

Después de tanto tiempo realizando actividades tanto físicamente, como en las redes, se está realizando un actividad conjunto con Wikisanidad y su iniciativa “Carnaval de la Salud”, con la finalidad de reflexionar de una manera colectiva sobre este tema.


Las preguntas a responder son las siguientes:

¿Qué ha significado para tí esta iniciativa? 

Ha significado mucho. Aunque, si soy sincera, el cambio en mi modo de ver y tratar a los pacientes se había iniciado un par de años antes. Esta iniciativa me cogió en un momento en el que ya estaba totalmente concienciada con el tema, así que me sumé a la iniciativa con ilusión.

¿Crees que ha promovido cambios? 

No lo sé. Puede que sí, pero pocos. El problema es que, como dijo en su momento Jesús Martínez, del blog El médico de mi hijo, esta iniciativa llega sobre todo a personas que ya se "diferencian". Casi todos los blogs o correos en los que he visto algo al respecto de la iniciativa, eran ya blogs que mostraban una visión más "humana" de la medicina. Supongo que algún que otro "saurio" se habrá topado con información al respecto, pero me temo que es difícil cambiar a estas personas. Tengo más esperanza en los jóvenes que empiezan su andadura profesional, que además están más activos en las redes sociales.  

¿Consideras que proyectos de este tipo, nacidos en la redes, pueden incidir en el mundo analógico?

Creo que sí, y cada día más. Aunque es necesario un cambio social muy profundo, un cambio en el modo de ver la relación médico-paciente tanto por profesionales como por los pacientes. Porque los pacientes tienen un papel y un poder muy grande en este asunto. Ellos están más motivados para iniciar un cambio con su actitud como pacientes. No hay más que ver la rebelión que se ha iniciado entre las madres de "El parto es nuestro", cómo están consiguiendo ser tratadas con más dignidad y respeto por su autonomía como pacientes.

En cualquier caso, tengo ilusión en que dentro de unos años, mirar a los ojos y tratar a los pacientes sin olvidar que son personas, sea la norma y no la "diferencia".

domingo, 9 de diciembre de 2012

Juanito: desarrollo del lenguaje

Este mes mi pequeño cumplirá 22 meses. 


Aunque cada día va aprendiendo algo nuevo, durante el último mes hemos vivido un cambio importante: está empezando a soltarse a hablar. 

Nunca ha sido muy hablador. Tardó más de un año en decir mamá. Qué ilusión me hizo... hasta que descubrí que llamaba mamá a todo el mundo. Bueno, sólo a las mujeres. 

Fue adquiriendo vocabulario muy despacio. Lo entendía todo, eso sí. Y se hacía entender con sus cuatro palabras y señas. Decía: mamá, papá, sí, no, eso, allí, tá ahí, ahí stá, ós tá (dónde está), sheshe (leche), eta (galleta), ota (pelota), Taillú (Caillou) y aua (agua). Ah, y el nombre de Lagorda lo dice la mar de bien casi desde que nació. Cuando la oye llorar empieza a gritar su nombre con cara de preocupación y me señala como diciendo: "venga, mamá, ve a ver qué le pasa". 

El caso es que hace un par de meses que comenzó a intentar decir más cosas. Empezó a decir aiós (adiós), y hoia (hola), que ahora repite sin cesar cuando vamos por la calle (educado que me ha salido). Y en las siguientes semanas ha ido ampliando su vocabulario de un modo vertiginoso: tata (patata), uva, shosho (bizcocho), yaya y yayo (abuela y abuelo), ano (puede ser plátano o piano, según el contexto), eo máh (quiero más). Ah, y hace unos días me dejó muerta con un ¡eo anme! (tengo hambre).

Le enseñé a decir azul y ahora cada vez que le pregunto: ¿de qué color es esto?, él responde aaasúú. Cuando enseño por ahí su nueva gracia procuro señalar algo azul, para quedar bien y que parezca que se sabe los colores, jeje...

Otro salto importante ha sido el "yo". Hace un par de semanas, estábamos viendo fotos. Yo le iba señalando y él decía quién era. Cuando le señalaba fotos de él más pequeño, insistía en decir que era la hermana, hasta que señalé una foto reciente y me sorprendió diciendo "yo". No sé, no entiendo sobre desarrollo del lenguaje infantil, pero me parece que ser capaz de entender y decir "yo" es un gran paso.

Y desde entonces intenta repetir muchas palabras. Casi siempre las acorta y dice sólo la terminación, pero ha mejorado su capacidad de hacerse entender, lo cual me gusta. A la vez, de repente lo veo mucho más mayor, lo que me causa un sentimiento de pena-nostalgia muy tonto... Ay, mi bebé hace tiempo que dejó de ser un bebé y yo sin darme cuenta. 

Me imagino que no soy la primera que tiene estas emociones encontradas, ¿verdad?


jueves, 6 de diciembre de 2012

La yaya

Uno de los motivos por los que me puse un pseudónimo cuando abrí este blog es que quería poder desahogarme. Hablar sin tapujos, contar cosillas íntimas, criticar a la suegra... 

Pero, mira tú por dónde, resulta que mi suegra es un primor. Hay poco que criticar. Podría quejarme de que habla mucho mucho, hasta ponerme la cabeza "tarumba". O de que llama a casa todos todos los días. Dos veces. Pero es que sus virtudes compensan con creces esas nimiedades. Especialmente una: se desvive por cuidar a su familia. Incluida yo. Y sobre todo a sus nietos, a los que adora.

Cuando vamos a comer a su casa suele preparar alguno de mis platos favoritos. Y se pasa los fines de semana cocinando para darnos un montón de comida y que yo tenga menos que cocinar. O a lo mejor lo hace para que su hijo y sus nietos no perezcan con alguno de mis desastres culinarios. En cualquier caso, me viene genial, porque además cocina de escándalo. 

Muchas veces se ofrece a quedarse con los niños para que podarmos irnos el Santovarón y yo a tomar algo, o al cine. Lo hace con gusto, y cuando nos vamos los dos solitos nos despide con un "pasadlo bien" acompañado de una sonrisa cargada de "picardía". Me hace mucha gracia. Como si fuéramos a escabullirnos del cine para darnos el lote o algo así. Qué pena, si yo no tengo fuerzas para lotes ni para historias. Si yo lo que más "deseo" es poder disfrutar de un ratito de silencio y una película...

Es muy "detallosa". No sólo me hace un regalo siempre por mi santo. Es que además, como tengo nombre compuesto, me regala dos veces. Y mira que yo le digo que no lo celebro, que si acaso sólo celebro mi primer nombre. Pero ella, por si acaso, me regala algo en los dos. Sin darle más importancia. Y tan feliz. 

Es rara la semana que no le compra algo a los niños. Como se me ocurra decir en voz alta que me hacen falta calcetines para Lagorda, a la visita siguiente me ha comprado un par. Con su gorrito a juego. Y un juguete para Juanito, claro. Que es que lo vio en un escaparate y se acordó de él y ya lo tuvo que comprar. Y así todo. Si es para su familia, no escatima en nada. Ni en esfuerzo, ni en cariño, ni en dinero. Aunque tengan una pensión justita para llegar a fin de mes. 

Total, que me voy a quedar con las ganas de poner verde a la suegra porque es un tesoro y no hay por dónde cogerla. Además, que no se lo merece. Lo que se merece es que tengamos algún que otro gesto de agradecimiento. Por eso, con motivo de su día, le hemos preparado un álbum de fotos de los niños con comentarios personales escritos a mano. O "hand-made", como dirían las "trendymothers". Y en la primera página le quería poner una dedicatoria, así que me puse a buscar por internet versos con temática "abuelil" y al final me lié y le escribí un poema. Sí, un poema a mi suegra. Como suena.

En fin. Es muy sencillito, sin rimas ni métrica ni nada, sino un poco a lo loco. Pero creo que me ha quedado "bonico", así que aquí os lo dejo.



Mi abuela tiene la sangre morena,
el corazón claro y la risa caliente.

Mi abuela tiene los ojos pequeños, 
pero su mirada es ancha y agranda mi mundo. 

Mi abuela tiene los brazos abiertos, 
dispuestos siempre para un abrazo de consuelo. 

Mi abuela tiene un regazo grande, 
el refugio perfecto para echarme un sueño. 

Mi abuela tiene la voz alegre, 
pues la alegría es su idioma cotidiano. 

Mi abuela tiene buena memoria, 
porque siempre se acuerda de cuidar a su familia. 

Mi abuela también tiene mala memoria, 
porque mientras nos cuida, se olvida de sí misma. 

Por eso le dedicamos estos versos en su día. 

Para decirle gracias por darnos tanto, 
Para decirle gracias por darnos su vida.




Nota: los primeros versos los he tomado prestados de un blog llamado bendita nerea, que fue el que me inspiró para escribir el resto. 



martes, 4 de diciembre de 2012

La ciencia del sueño infantil





"La irrupción de la ciencia en la cultura popular tendrá unas consecuencias insospechadas en la vida cotidiana de la gente"

Eduard Punset




Yo, que soy mujer de ciencia, por norma general soy partidaria de tomar decisiones basadas en la evidencia. No sólo en medicina, sino también en crianza, en alimentación, en psicología... en la vida en general. 

Por eso me parece estupendo que dos mamás científicas abordaran el complicado proyecto de hacer una revisión científica sobre el sueño infantil y que nos lo hayan acercado ahora a todos en forma de blog. Muchas gracias por vuestro esfuerzo desinteresado. 

Aquí os transcribo la presentación oficial del proyecto, escrita por Ileana Medina.


Dos mujeres científicas españolas, María Berrozpe, doctora en Ciencias Biológicas, y Gemma Herranz, doctora en Ciencia e Ingeniería de Materiales, aúnan su experiencia investigadora con su condición de madres y nos ofrecen esta puesta a punto acerca de la realidad del sueño de los bebés humanos.

Cada familia actúa como mejor sabe o puede, pero estamos seguras de que la información de calidad es una herramienta indispensable para hacer una elección consciente sobre las alternativas más saludables y felices para nuestros hijos a corto y largo plazo, y para la convivencia familiar y social en su conjunto. 

Los expertos que trabajan como prescriptores y divulgadores de salud: pediatras, médicos, matronas, psicólogos, orientadores, educadores infantiles, periodistas, revistas y empresas editoriales... están éticamente obligados a mantenerse actualizados, a separar sus creencias personales de las evidencias científicas y por lo menos a reconocer las distintas aproximaciones que existen al respecto y sus correspondientes sustentos empíricos, científicos y/o culturales. 

Con este estudio comparativo y su exhaustiva revisión bibliográfica -publicado en formato blog de modo que pueda actualizarse periódicamente y ser accesible a todo el mundo- las autoras pretenden contribuir a que tanto padres y madres como profesionales de la salud y la pedagogía, tengamos acceso fácil pero serio a la información relacionada con este tema, y podamos comentar, aportar, difundir… y finalmente comprender entre todos de qué se trata el “problema” del sueño con nuestros niños. 

¡Estamos de enhorabuena!


NO DEJES DE VISITAR EL BLOG AQUÍ:

WWW.SUENOINFANTIL.NET

sábado, 1 de diciembre de 2012

AYUDA A MALIK

Desde que me convertí en madre, los niños, todos los niños, comenzaron a conmoverme de un modo "distinto". Más visceral, más profundo. Por eso, intento aportar mi granito de arena a las iniciativas que tienen como fin ayudar a los niños más desfavorecidos. 

Hoy voy a compartir en el blog un proyecto de Médicos Sin Fronteras. Participar es tan sencillo como mandar un SMS. No nos cuesta nada ayudar a que un bebé pueda nacer libre de VIH. 

  
El pasado año 330.000 niños contrajeron el VIH porque sus madres eran seropositivas y se infectaron durante el embarazo, el parto o la lactancia. Pero existe un tratamiento de Prevención de la Transmisión del VIH de Madre a Hijo que es capaz de evitar el 95% de las infecciones. Muchas madres no tienen acceso a este tratamiento lo que supondrá que nazcan bebés con el virus, hasta un 40%. Casi la mitad de ellos morirán antes de cumplir los dos años.

Un niño nacerá el próximo mes de Febrero en Zimbaue, su madre le llamará Malik y le espera como cualquier madre espera a su hijo, con impaciencia, con ansiedad y con infinito amor. Su madre es seropositiva, pero Malik nacerá fuerte y sano porque su mamá ha recibido ese tratamiento salvador.

Malik representa a todos esos niños que han nacido y nacerán libres del virus del SIDA. Malik es el símbolo de que la lucha contra el SIDA puede triunfar.

Médicos Sin Fronteras quiere conseguir un millón de amigos para Malik. Los fondos conseguidos gracias a esas colaboraciones permitirían proporcionar tratamiento a cerca de 10.000 personas. Todos podemos ayudarles con un sencillo y simple sms con la palabra AMIGO al 28033. El coste íntegro del mensaje (1,20€) se destinará a los proyectos de VIH que Médicos sin Fronteras tiene en Zimbaue. Gracias a nuestra generosidad muchas futuras madres con VIH podrán dar a luz hijos sanos.

Yo soy amiga de MALIK, yo quiero que muchos otros niños crezcan sanos, por ello he querido contribuir con mi pequeño granito de arena a que esta campaña se conozca y entre todos podamos ayudar a esos niños y a sus madres.

Envía un sms con la palabra AMIGO al 28033, hazte amig@ de Malik.

Texto copiado, con el permiso de Belén, del blog mamá sin complejos.

martes, 27 de noviembre de 2012

HUELGA MIR ANDALUCÍA

Que un residente es el último mono del hospital no lo duda nadie. Se refleja de siempre en un sueldo ajustado. Más que ajustado. Vale,  digámoslo: un sueldo por debajo de los 1000 euros.

-¿Cómo?

Lo que oyen, señores imaginarios que me saco de la manga para montarme una conversación ficticia y darle vidilla a este post. Mi sueldo base neto es de 890 euros. Por una jornada laboral como la que tienen muchos otros empleados públicos, de 8 a 3, de lunes a viernes.

-Ah, pero es que con las guardias sube bastante el sueldo.

Me da igual. Vaya argumento. Si un carpintero trabaja 15 horas al día, también tendrá mejor sueldo.  Eso son horas extras. Lo que cuenta es que mi sueldo base por un horario "normal" (que sé que hay muchos otros que trabajan más horas) es muy precario. Al menos teniendo en cuenta el esfuerzo y los años de estudio para llegar hasta aquí, y la responsabilidad que tenemos todos los médicos (aunque estemos en formación) en nuestro trabajo diario. Además, que si tienes algún problema de salud que te impida trabajar de noche, o si estás embarazada, o si sencillamente te mata hacer turnos de 24 horas seguidas (que también tiene tela, pero eso lo dejo para otro post), pues puede que no hagas guardias, al menos no muchas, con lo que tu sueldo seguirá siendo una caca.

Por eso si ven en las noticias algo al respecto de la huelga de los MIR andaluces, antes de pensar "qué peseteros", recuerden cuál es nuestro sueldo base. 

Por suerte para los gobernantes, la mayoría de mis compañeros tienen juventud (yo no tanta), ilusión y mucha vocación. Así que somos un colectivo bastante sufrido. 

-Se nos quitó la paga extra de Navidad como a todos los funcionarios. Vale, arrimemos el hombro. 

-También se decidió bajarnos un 10% del sueldo correspondiente a la hora de guardia. Bueno. 

-Cuando se aprobó la medida de ampliar la jornada laboral a 37,5 horas semanales, se despidió a adjuntos y a otros se les redujo el sueldo y la jornada a un 75%. Esto ya empezó a fastidiarnos, porque comenzó a aumentar la sobrecarga asistencial, con el consiguiente uso y abuso de los residentes para "cubrir huecos" y con el deterioro de nuestra "tutorización" y adecuada formación.

Ilusa de mí, yo pensé que esta medida no nos iba a afectar, pues tal vez nos harían venir a trabajar un par de tardes al mes. Y esto nos perecería bien. Total, si ya lo hacíamos. Que esta tarde hay una operación súper chula que no vas a volver a ver en la vida. Pues te quedas. Que mañana tu adjunto está de guardia y no tiene residente, pues a lo mejor te vienes a echarle una mano. Que mañana tienes que presentar un par de casos en la sesión de tumores, pues te quedas otro rato a prepararlos. En fin, mil cosas. 

-Pero no, la Junta decidió que la ampliación de la jornada al residente se iba a transformar en... "tachán": quitarnos el dinero correspondiente a 10 horas de guardia. Y ya se nos inflaron las narices del todo. De hecho no creo ni que sea legal. La hora de jornada ordinaria se paga a unos 6 euros. La hora de guardia está en torno a los 13 euros los fines de semana. Míralos qué listos. Y qué tontos deben de pensar que somos nosotros. 

Seamos claros. Es por dinero, pero también por dignidad. 

martes, 20 de noviembre de 2012

Alergia al huevo

Mi Juanito es alérgico al huevo. 

Nos hemos dado cuenta tarde. En parte porque soy una madre desastre que no supo interpretar algunas señales previas; y en parte porque es una alergia leve y sólo ha sido "visible" cuando le hemos dado tortilla. 

He de confesar que el que se dio cuenta fue mi Santovarón, un día que el niño tomó un trozo de tortilla de espinacas. Como no lo teníamos del todo claro, al día siguiente le hicimos para cenar una tortillita y nos sentamos a observarlo con atención (come solo, no consiente que le demos nosotros). Se la comió con ganas, pero al minuto empezaron a aparecerle unas manchitas rojas alrededor de los labios y se empezó a rascar la lengua. A los 3 minutos se le había quitado, pero yo ya me quedé acojonada, con la palabra anafilaxia bailando en mi conciencia.

Cosas raras de la mente, lo primero que pensé es que el niño no podía comer bizcocho. Enseguida me centré y comencé a echarme a mí misma una bronca mental por hacer "experimentos" con mi niño, por no haberme dado cuenta antes y por no tener un botiquín "en condiciones" en casa. Y  me fui a la cama toda "rayada", montándome películas de horror con situaciones de emergencia vital, con carreras al hospital, salas de RCP, y la mamá desastre histérica en bata y zapatillas gritando sin parar: 

-"¡adrenalina, adrenalina, que alguien le ponga adrenalinaaaa!"

Como yo soy muy de extremos, esa misma noche le pedí cita al niño con la pediatra y me puse a leer un poco sobre el tema. Y al día siguiente ya tenía una jeringa de adrenalina precargada en casa y había intentado hornear un bizcocho sin huevo (que todo el mundo sabe que para un alérgico los bizcochos son básicos).  Por supuesto, no me salió bueno a la primera. Ni a la segunda, ni a la tercera... en fin, que tengo tema para otro post.

Hoy por fin el alergólogo nos ha confirmado la alergia con un prick test. Parece que es leve, y lo más probable es que desaparezca con la edad. Pero me ha recomendado que lleve siempre la adrenalina por si acaso (al final no soy tan tan exagerada) y que el niño no tome nada de huevo. Bueno, me ha explicado que el proceso de horneado desnaturaliza la proteína, así que, si no le cae mal, sí que puede comer galletas. Y bizcocho, claro.




martes, 13 de noviembre de 2012

DIARIO DE LAGORDA: El sueño (o la falta de él).


Lagorda nos ha salido madrugadora. Suele despertarse alrededor de las 9. Abre los ojos y se pone a cogerse las manos y a mirarlas con mucha atención. Es frecuente que amanezca en nuestra cama, así que también se entretiene manoseando el nórdico.

A media mañana se suele echar una siestecita, así que aprovecho que echan Caillou a las 10:30 para silenciar a Juanito un rato (le encanta Caillou) y dormirla en el carro. Sí, de momento es como mejor se duerme, echándola al carro y dando paseos por el pasillo, pasillo arriba, pasillo abajo. Digo "de momento" porque ha ido evolucionando en ese sentido. Antes se quedaba dormida enseguida con sólo darle el pecho. Un gustazo. Eso ya no me sirve, no sé muy bien por qué. Después hubo un tiempo en que se dormía dando paseos con ella en brazos, pasillo arriba, pasillo abajo. Pero conforme ha ido creciendo también le cuesta más, además de que mi brazo y mi espalda se resienten por el peso. Así que ahora mis métodos de elección son dos: el carro y el portabebés. A ver lo que me duran.

Llevamos unas semanas en que además le cuesta trabajo coger el sueño nocturno. Se pone penosilla, se restriega los ojos y al final llora. He intentado cogerle el ritmo para adaptarme a él, para ir estableciendo una rutina.  En general, empieza a dar muestras de sueño alrededor de las 8 de la tarde. Hubo unas semanas en que me la llevaba a la cama, me tumbaba con ella y la dormía al pecho. Pero, como decía antes, últimamente no nos funciona, así que pruebo en el carro o con el portabebés. El problema es que se despierta con facilidad, se pone a llorar y vuelta a empezar.  Así que me puedo pasar casi dos horas relajándola y ayudándola a coger el sueño. A veces me desespero mucho; a esas horas estoy cansada  y se me agota rápido la poca paciencia que tengo. Es que no entiendo por qué le cuesta tanto, si de recién nacida se dormía ella solita sin un ruido…

Durante la noche se despierta cada 3-4 horas. Casi siempre tenemos suerte y sigue durmiendo tan ricamente después de mamar. Pero últimamente es frecuente que se quede despierta y se ponga a hacer gorgoritos o a repasar las vocales. Nosotros nos reímos por no llorar, porque además es que la fresca se parte de risa. Tan chica, a las 5 de la mañana, descojonada y armando follón. Le va la marcha.

Al final, con tanto Ahhh” y “Ohhh”, acaba despertando a su hermano (duerme en el cuarto de al lado), que se pone a gritar : 

-"¡papaaaa, mamaaaa, papaaaaa... sheshe!”. 

Traducción: papá, quiero un biberón de leche, y no voy a dejar de gritar hasta que te levantes y me lo des.

Un show.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mis pequeños desastres


Mi sobrenombre bloguero no está elegido al azar. No señor. Los desastres domésticos y yo somos viejos amigos. Aunque ya cada vez me suceden menos. Sobre todo desde que convencí a mi Santovarón de que contratáramos ayuda doméstica, más conocida por esta casa como LaChari. Sólo viene unas horillas a la semana, pero oye, nos ha arreglado de un plumazo de plumero la mitad de los problemas conyugales que teníamos.

A lo que iba. Que a mí lo de ser ama de casa… como que no se me da bien. Por ejemplo, algo tan sencillo como hacer un bizcocho. Cuando estaba pensando en comenzar el blog, mi Santovarón me sugirió con un poco de sorna que me llamara mamá bizcocho.  

Me explico: no sé por qué extraña razón un día, estando embarazada de 8 meses, me dio por empezar a hacer bizcochos. Vale, uno de los motivos es que me gustaba comérmelos después. Además, que los podía hacer a mi gusto; es decir, con mucho chocolate.

El caso es que no me salían. Mira que la receta era la del yogur, que más sencilla no puede ser. Pues nada, no me salían. Al principio subían bien, pero cuando apagaba el horno se bajaban y se quedaban hechos un plomo, una masa cruda incomestible que acababa en la basura. Bueno, sí que me comía la parte del chocolate, que no lo iba a tirar. Y como aquí servidora tiene su poquillo de amor propio, cada día hacía un nuevo intento. Lo probé todo: menos temperatura, más temperatura, más tiempo, batir las claras a punto de nieve… pero nada. Hasta que un día, después de haber agotado cantidades ingentes de huevos, azúcar, yogures y la santa paciencia de mi Santovarón, caí en la cuenta de que no les estaba echando levadura. 



PD: Por cierto, la tarde que me puse de parto estaba terminando un bizcocho. Ese sí que salió bien, estaba muy rico. Pude probarlo al día siguiente, con mi gorda ya en brazos. 

martes, 6 de noviembre de 2012

Juanito y Vivaldi


A mi Juanito siempre le ha gustado la música. Desde que empezó a ponerse de pie, ya bailaba cuando escuchaba alguna canción que le gustara. Como el "Hockey Pockey" del canal BabyTV. Agarrado a la silla o a otro mueble, dejaba los pies fijos y subía y bajaba el culo, como haciendo sentadillas. La primera vez que lo hizo delante de mis suegros le aplaudieron entusiasmados; casi le hacen la ola. Así que el niño se pone a bailar siempre que tiene público agradecido. Que es casi siempre.

Cuando ya se soltó a andar incorporó un nuevo paso: el movimiento de girar el tronco, con los brazos extendidos, como quien hace ejercicios de cintura (¿será que va para monitor de aerobic?).

También tiene un pianillo eléctrico con multitud de melodías ritmosas grabadas. Es uno de sus juguetes favoritos. Va pasando de una a otra y bailando las que le gustan con su sonrisilla pícara plantada en la cara.

Los cantajuegos, por supuesto, le encantan. Como a todos los niños. Y nosotros estamos hasta las narices del "tallarín" y del "burrito Pepe". Como todos los padres.

Pero nuestro último descubrimiento ha sido la música clásica. Cuando vamos en coche a la ciudad tenemos una hora de trayecto. Lagorda, por suerte, se queda frita al minuto de ponernos en marcha. Pero Juanito no siempre se duerme, así que va escuchando la radio con nosotros. El otro día pusimos un CD de música barroca que tenía mi Santovarón por ahí y ¡oh, sorpresa!, al niño le encantó. Cuando acabó la primera canción empezó a decir: máh, máh (léase más, más en andaluz de niño de 20 meses).

Pero la sorpresa mayor estaba por venir. Cuando empezó a sonar el primer movimiento del Invierno de Vivaldi, Juanito se volvió loco. Empezó a mover la mano como un poseso intentando llevar el ritmo, entusiasmado. Yo me partía de risa, mientras sacaba presta el móvil del bolso para inmortalizar el momento. Al minuto ya había wasapeado el genial vídeo a toda la familia, para divertimento general.

Las abuelas ya han sentenciado que este niño “tiene mucho talento” y coinciden en que el niño va para director de orquesta, “por lo menos”.  Y que qué estoy esperando para matricularlo en el conservatorio.


Aquí podéis escuchar el fragmento del que estoy hablando. En cuanto la reconoce, Juanito se queda muy quieto y pasa el primer minuto atento, con su manita levantada en el aire, preparada... hasta que al llegar al minuto 1'15'' se desata la pasión.


 ¿El problema? que ahora no quiere escuchar nada más.  

lunes, 5 de noviembre de 2012

Lecturas: El blog de la Dra Jomeini.






¿Que no sabes quién es la Dra Jomeini? Entonces es que no llevas mucho mucho tiempo navegando por la blogosfera, porque es una bloguera consagrada, de esas que cuando las descubres, te enganchan, y al final acabas leyendo su blog de arriba a abajo, desde la primera entrada a la última. 

Su blog personal tiene de todo: risas, lágrimas, reflexiones, anécdotas maternales, aventuras de quirófano, pacientes entrañables...

Se le da bien escribir y además se nota que le gusta escribir. Tanto, que ha publicado una novela, que yo ya he leído en ebook y que me ha gustado mucho. Se llama El blog de la Dra Jomeini (aunque la prota es un alter ego). Hoy sale la edición en papel. Lo podéis encontrar en grandes superficies y en librerías habituales. Lo edita Tombooktu y lo distribuye SGEL.

Por si no te acabas de convencer, aquí puedes leer las primeras páginas "de gratis"


domingo, 4 de noviembre de 2012

DIARIO DE JUANITO: declaración de intenciones

Este corto post es una pequeña declaración de intenciones y una autoreprimenda: los meses van pasando y no estoy escribiendo nada de Juanito. Y sí, tiene su importancia. Consejo no solicitado para el que quiera escucharlo: escribe un diario de tu hijo. Porque las cosas se olvidan. Mucho. Sobre todo si tus neuronas están agotadas por el estrés y la falta de sueño.

Cuando la niña empezó a gorjear y a sonreir, pensé: "qué linda y qué precoz, Juanito a su edad se pasaba el día llorando"... MEEC, error. Bendita ilusión de primeriza, el año pasado recogí por escrito algunos de los avances de mi niño, al menos durante los primeros meses. Hoy he releído unos párrafos:




Como si leyera algo de nuevas. No me acordaba casi de nada. Dicen que dormir (en concreto el sueño REM) es importante para fijar cosas en la memoria. Pues eso. De nuestros primeros meses, casi nada. Esos pocos párrafos son ahora para mí como un tesoro. Lamento no haber escrito más. Así que, repito: escribe un diario de tu hijo, de cómo te sientes, cuándo empezó a sonreir, cuándo empezó a gatear... En un futuro lo agradecerás. Al menos si eres un poco ñoña como yo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Paseo temático por la blogosfera: Solidaridad.


Esta semana os voy a invitar a un paseo temático por la blogosfera solidaria.

Un paseo que me ha llevado hasta un proyecto que me ha cautivado. Tanto que ya he contribuido con mi granito de arena. Otro granito de arena es promocionar estas iniciativas, así que allá vamos.

Todo ha empezado después de votar a Cosas que (me) pasan para los premios Bitácoras. En su web he leído a un tal @Kurioso dando su opinión sobre la donación de Amancio Ortega a Cáritas:



De ahí he viajado al post de Kurioso.es, donde plantea su punto de vista tras la indignación despertada por el tweet. Además, propone un movimiento solidario, al que llama: #TodosSomosAmancio. Consiste en calcular tu patrimonio y donar el 0,05% a algún proyecto. Y defiende las causas solidarias por encima de las caritativas. Desde este texto he viajado a unos cuantos enlaces de proyectos solidarios, como:



-la organización savethechildren.


-Y Kiva, el que finalmente me ha enganchado a mí. Se trata de una organización que gestiona préstamos de microcréditos "de persona a persona" para ayudar a pequeños negocios a salir adelante.  

Échales un clic a ver si alguno te motiva. ¿Te animas a donar el 0,05% de tu patrimonio? 



martes, 30 de octubre de 2012

DIARIO DE LAGORDA: cuatro meses con nosotros


Mi niña ha sido una recién nacida muy tranquila. Comía, regurgitaba, cagaba y el resto del tiempo dormía. Esa era su rutina. Y menos mal, porque esas semanas Juanito estuvo muy difícil. Entre una faringitis, los celos de príncipe destronado y los conflictos propios de su tierna edad, nos dio mucho trabajo durante el día y muchas noches toledanas.

Pero que estaba hablando de Lagorda. Como decía, no ha sido muy llorona. Gruñe y suelta algún lamento cuando tiene sueño, hambre, gases...y lloriquea un poco al caer la tarde. Pero en general conseguimos calmarla con facilidad. Como además he tenido la gran suerte de tener al papá de vacaciones ocupándose del hermano terremoto, pues la he disfrutado mucho.  Me he sentido vinculada y enamorada desde el principio de un modo muy intenso. El único problema es que cuidar a un recién nacido, aunque sea bueno, requiere mucho tiempo. Todo tu tiempo. De modo que he tenido un poco abandonado a mi Juanito, con el consiguiente sentimiento de culpa. Y además he vivido acojonada por el momento en que mi Santovarón comenzara a trabajar y me quedara sola. Sola con los dos. Qué horror.

Desde que cumplió los dos meses empezó a ser más activa y protestona. Ya no se queda tan conforme en la hamaquita, pasa mucho más rato despierta y quiere brazos y atenciones. No sabe ná.

La lactancia está siendo fácil. Me quedé esperando sentada las grietas y la ingurgitación de los primeros días. Pero nada. Unas cuantas molestias cuando subió la leche, que mejoraron con frío local y tomas frecuentes; y una mastitis al mes y pico, que mejoró con antibiótico, tomas frecuentes y masajes y más masajes.  Por lo demás, como la seda.

Se está criando gorda, de ahí su nombre. Es una tragona. Al principio, hasta vomitaba de tanto tragar.  Ya la primera semana de vida cogió 300 gramos, así que me he librado del famoso a la par que nefasto comentario de “¿y no se estará quedando con hambre?”.

Empezó a echar sonrisas con apenas un mes de vida.  Sonríe mucho, con una sonrisa entre bobalicona y tímida que en su cara mofletuda queda adorable. Sonrisa de gorda feliz. Sus primeras carcajadas sonoras creo que las soltó con 2 meses y pico… qué pena, no me acuerdo exactamente de cuándo fue. Sí que recuerdo que me sorprendió, que no venía a cuento. Creo que estaba hablándole y empezó a reírse. También se ríe cuando su hermano parlotea o juega cerca de ella; se queda mirándolo y de repente empieza a descojonarse ella sola. Y claro, a mí me da la risa y se me cae la baba a partes iguales.

¿Qué más?  “Gorjea” mucho, más que su hermano a su edad. Desde muy pronto, cuando le hablamos, enseguida sonríe y comienza a soltar “ooohs” y “ajós”. 

Con dos meses ya sostenía la cabeza, y con cuatro meses y pico que tiene ahora casi se tiene sentada. Sigue los objetos con la mirada y gira la cabeza hacia los sonidos.  Está en plena fase de chuparse los puños y todo lo que caiga en sus manos (menos en chupete, qué jodía). También intenta coger los objetos que tenga cerca, aunque aún le cuesta y se le escapan.

Y...del tema sueño ya hablo otro día, que me estoy enrollando de más. 

sábado, 27 de octubre de 2012

Paseo guiado por la blogosfera (III)

-¿Pudiste ver alguna de las charlas de PediaTIC?. Aún estás a tiempo de ver las grabaciones. Yo sólo pude seguirlo un ratito, y así de paso desvirtualizar a algunas blogueras que sigo (curiosona que es una), como Begoña de Ahora la madre soy yo. O como mamá en alemania, que me sorprendió por joven, por tímida, por guapa y por morena. Sí, me la imaginaba rubia, ¿será por que vive en alemania? ;P

-Hablando de PediaTIC, la mamá pediatra nos trae esta semana una entrada muy interesante donde plantea la "inmoralidad" de no vacunar a los hijos


-También en PediaTIC descubrí un blog solidario llamado Hij@s de Eva y Adán. Su autor, Rubén García, habló en el congreso de cómo las tecnologías podían servir para mejorar el mundo, de cómo podemos usar las TIC para que sean armas de construcción masiva a través de tres pilares: Conciencia, Coherencia y Compromiso. 

-Madres de la blogosfera. Si creéis que habéis tenido un día duro, leed el relato de una boda en la Familia Tigre. Advertencia: además de reíros un rato, se os quitarán las ganas de ir a por el tercero.

-La rubia se calienta y se despacha a gusto con la PsicólogaDePacotilla en este post. Grande la rubia y sus ovarios.

-¿Sabías que la mamá desmadre tiene un nuevo bebé?  Si quieres echarte unas risas, no te pierdas su última aventura desmadrosa.

-Qué original el vídeo de esta boda, que descubrí a través de Baballa. Está montado con muchas fotos simulando movimiento. Me ha dado una idea para un montaje con mis pequeños. Por cierto, el vestido de la novia es precioso.