domingo, 21 de octubre de 2012

DIARIO DE LAGORDA: Anécdotas del parto


Lagorda acaba de cumplir 4 meses de vida. Me gustaría ir recogiendo aquí su desarrollo, sus peculiaridades, sus gracias…Y lo siento si me pongo ñoña. Como ya dije al principio, es mi blog.

Hagamos pues un breve resumen de sus avances.


Bueno, teniendo en cuenta su corta vida, mejor hagamos un resumen de la misma, sin más.

Lagorda tuvo un nacimiento hermoso (sí, habéis oído bien, un parto bonito, algún día lo contaré). Las primeras horas con mi niña me sentía pletórica de felicidad, hormonalmente "colocada". Como ejemplo, una anécdota: 

Pase de planta del ginecólogo a la mañana siguiente de parir. Señor mayor con bigote, acompañado de una residente de primer año “divina de la muerte”, con pelo perfecto, maquillaje perfecto y libretita monísima en ristre.

-Buenos días
-Buenas- contesté yo.

-A ver, el primer día tienes que palpar la barriga- empezó, dirigiéndose a su aprendiz, mientras me empezaba a apretar la barriga como quien amasa pan y sin previo aviso- para ver que el útero está bien contraído.
-Ay..(que conste que me quejé muy poquito, que eso dolía un montón)

-También tienes que valorar las mamas, para comprobar si ya ha tenido la subida de la leche y ver si hay ingurgitación. Tienes que palparlas. ¿Puede abrirse el camisón?
-Sí claro. No me ha subido aún la leche- le comenté yo mientras él se hacía el sordo y seguía amasa que te amasa.
-Venga, ahora tú- le dijo a su residente.

Y la chica empezó a palparme también, no sin cierta vergüenza.

A mí me daban ganas de decir: “holaaaaa, estoy aquiiii, no soy un trozo de carneeee”.

Fuera coñas, sí que tendría que haberle explicado a la chica que lo educado es pedir permiso primero. Pero como lo paso muy mal con los enfrentamientos (me pongo roja, me dan sudores y después me duele la cabeza), evito crear conflictos a no ser que me toquen demasiado las narices. Y en aquel momento, yo estaba tan "feliz-flowerpower-he-tenido-el parto-que-soñaba" que a mí todo aquello me causaba más risa que otra cosa.

-Y luego tienes que revisar los puntos y el periné. ¿Estás sangrando mucho?
-Como una regla abundante.
-Vale, vamos a echar un vistazo.

Yo, obediente, me despojé de mis braguitas y de lo poco que me quedaba de pudor.

-Vaya, qué inflamado está esto. ¿Tuviste un parto traumático?

Y atención, aquí viene mi respuesta de "pánfila-colocada" total - Uy, no, qué va, si fue precioso.

Creo que fue entonces la primera vez que el ginecólogo levantó la vista y me miró un momento a los ojos. Seguramente quería comprobar si también tenía cara de flipada.  

2 comentarios:

  1. jajajajaja.

    ¿precioso?
    ese médico estaría buscando el término mentalmente en su cabeza jejejeje.

    ni traumático, ni doloroso, o ni bueno o ni rápido jejejejejeje.

    :D

    ResponderEliminar