martes, 30 de octubre de 2012

DIARIO DE LAGORDA: cuatro meses con nosotros


Mi niña ha sido una recién nacida muy tranquila. Comía, regurgitaba, cagaba y el resto del tiempo dormía. Esa era su rutina. Y menos mal, porque esas semanas Juanito estuvo muy difícil. Entre una faringitis, los celos de príncipe destronado y los conflictos propios de su tierna edad, nos dio mucho trabajo durante el día y muchas noches toledanas.

Pero que estaba hablando de Lagorda. Como decía, no ha sido muy llorona. Gruñe y suelta algún lamento cuando tiene sueño, hambre, gases...y lloriquea un poco al caer la tarde. Pero en general conseguimos calmarla con facilidad. Como además he tenido la gran suerte de tener al papá de vacaciones ocupándose del hermano terremoto, pues la he disfrutado mucho.  Me he sentido vinculada y enamorada desde el principio de un modo muy intenso. El único problema es que cuidar a un recién nacido, aunque sea bueno, requiere mucho tiempo. Todo tu tiempo. De modo que he tenido un poco abandonado a mi Juanito, con el consiguiente sentimiento de culpa. Y además he vivido acojonada por el momento en que mi Santovarón comenzara a trabajar y me quedara sola. Sola con los dos. Qué horror.

Desde que cumplió los dos meses empezó a ser más activa y protestona. Ya no se queda tan conforme en la hamaquita, pasa mucho más rato despierta y quiere brazos y atenciones. No sabe ná.

La lactancia está siendo fácil. Me quedé esperando sentada las grietas y la ingurgitación de los primeros días. Pero nada. Unas cuantas molestias cuando subió la leche, que mejoraron con frío local y tomas frecuentes; y una mastitis al mes y pico, que mejoró con antibiótico, tomas frecuentes y masajes y más masajes.  Por lo demás, como la seda.

Se está criando gorda, de ahí su nombre. Es una tragona. Al principio, hasta vomitaba de tanto tragar.  Ya la primera semana de vida cogió 300 gramos, así que me he librado del famoso a la par que nefasto comentario de “¿y no se estará quedando con hambre?”.

Empezó a echar sonrisas con apenas un mes de vida.  Sonríe mucho, con una sonrisa entre bobalicona y tímida que en su cara mofletuda queda adorable. Sonrisa de gorda feliz. Sus primeras carcajadas sonoras creo que las soltó con 2 meses y pico… qué pena, no me acuerdo exactamente de cuándo fue. Sí que recuerdo que me sorprendió, que no venía a cuento. Creo que estaba hablándole y empezó a reírse. También se ríe cuando su hermano parlotea o juega cerca de ella; se queda mirándolo y de repente empieza a descojonarse ella sola. Y claro, a mí me da la risa y se me cae la baba a partes iguales.

¿Qué más?  “Gorjea” mucho, más que su hermano a su edad. Desde muy pronto, cuando le hablamos, enseguida sonríe y comienza a soltar “ooohs” y “ajós”. 

Con dos meses ya sostenía la cabeza, y con cuatro meses y pico que tiene ahora casi se tiene sentada. Sigue los objetos con la mirada y gira la cabeza hacia los sonidos.  Está en plena fase de chuparse los puños y todo lo que caiga en sus manos (menos en chupete, qué jodía). También intenta coger los objetos que tenga cerca, aunque aún le cuesta y se le escapan.

Y...del tema sueño ya hablo otro día, que me estoy enrollando de más. 

7 comentarios:

  1. Pablo, que tiene la edad de Lagorda, también tiene en chupar las manos su principal aficción. Le ofrezco la teta y protesta: Ahora no tengo hambre, mami, que no te enteras! Chupete no tiene, pero ayer he probado a darle un mordedor que me regalaron: lo cogió con su puño... ¡y se llevó el puño a la boca! Pues nada, las manos son suyas, él mismo. Lo malo es que deja las mangas empapadas de babas, jejeje.

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    1. Ay, las babas, no podía imaginar que los bebés podían producir tantas. Son una fuente inagotable...

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  2. Es una máquina Lagorda! los segundos siempre van superespabilados!
    Por cierto! si que te has dado prisa en crear familia, ¡que suerte! hata ahora no había echado cuentas!a mi me encanta que se lleven poco!
    Besos

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    1. Sí, se llevan sólo 16 meses. Una locura. Yo también quería que se llevaran poco. Aunque, por otro lado, no puedes disfrutar al mayor todo lo que quisieras en una edad importante para él. Así que no sé yo si es mejor que se lleven un poquito más...

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  3. Enhorabuena por Lagorda!! Que envidia me dan los niños tragones :) encantada de conocer tu blog y te sigo, un besote.
    Nuria (Criar a un bebé difícil)

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  4. Muchas gracias. Sí, de momento es tragona. A ver si no se malea como el hermano...
    Un abrazo y bienvenida.

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  5. Jajajajajajajajaja, lo de sonrisa de gorda feliz me ha mataaao, jajajaja, qué risas!!!
    ¿Sabes que yo a mi nene le llamo el gordo y mi hermano a mis sobrinas idem? Y eggque, qué bonico es cuando estan así de lustrosos con sus minicarnes prietas, ¡Pa'comérselos!
    Nena, me encanta el blog, me siento muy identificada con lo que cuentas y cómo lo cuentas ;)
    Un abrazo!!!
    PD.- por supuesto que te sigo!! ;)

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