martes, 20 de noviembre de 2012

Alergia al huevo

Mi Juanito es alérgico al huevo. 

Nos hemos dado cuenta tarde. En parte porque soy una madre desastre que no supo interpretar algunas señales previas; y en parte porque es una alergia leve y sólo ha sido "visible" cuando le hemos dado tortilla. 

He de confesar que el que se dio cuenta fue mi Santovarón, un día que el niño tomó un trozo de tortilla de espinacas. Como no lo teníamos del todo claro, al día siguiente le hicimos para cenar una tortillita y nos sentamos a observarlo con atención (come solo, no consiente que le demos nosotros). Se la comió con ganas, pero al minuto empezaron a aparecerle unas manchitas rojas alrededor de los labios y se empezó a rascar la lengua. A los 3 minutos se le había quitado, pero yo ya me quedé acojonada, con la palabra anafilaxia bailando en mi conciencia.

Cosas raras de la mente, lo primero que pensé es que el niño no podía comer bizcocho. Enseguida me centré y comencé a echarme a mí misma una bronca mental por hacer "experimentos" con mi niño, por no haberme dado cuenta antes y por no tener un botiquín "en condiciones" en casa. Y  me fui a la cama toda "rayada", montándome películas de horror con situaciones de emergencia vital, con carreras al hospital, salas de RCP, y la mamá desastre histérica en bata y zapatillas gritando sin parar: 

-"¡adrenalina, adrenalina, que alguien le ponga adrenalinaaaa!"

Como yo soy muy de extremos, esa misma noche le pedí cita al niño con la pediatra y me puse a leer un poco sobre el tema. Y al día siguiente ya tenía una jeringa de adrenalina precargada en casa y había intentado hornear un bizcocho sin huevo (que todo el mundo sabe que para un alérgico los bizcochos son básicos).  Por supuesto, no me salió bueno a la primera. Ni a la segunda, ni a la tercera... en fin, que tengo tema para otro post.

Hoy por fin el alergólogo nos ha confirmado la alergia con un prick test. Parece que es leve, y lo más probable es que desaparezca con la edad. Pero me ha recomendado que lleve siempre la adrenalina por si acaso (al final no soy tan tan exagerada) y que el niño no tome nada de huevo. Bueno, me ha explicado que el proceso de horneado desnaturaliza la proteína, así que, si no le cae mal, sí que puede comer galletas. Y bizcocho, claro.




5 comentarios:

  1. Bueno! más vale tarde que nunca! yo también temo las anafilaxias y me pasa lo mismo con el botiquin...a veces me faltan hasta gasas!
    Si es poquita cosa mejor...tengo amigos con hijos muy alergicos que fueron mejorando!
    y lo de los bizcochos...¿sabes que me ha entrado a mi por hacerlos? y me conozco, hasta que no haga uno no pararé!
    Besps

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    1. Jajaja, cuidado que engancha... sobre todo comérselos después. ;P

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  2. ¡Vaya susto! Yo no creo que sea extremista pedir cita en el pediatra y consultarle sobre el tema. Lo grave sería que después de una reacción alérgica, por leve que parezca, no fueses a preguntar. Y es que preguntar nunca está de más, no existen las preguntas tontas en estos temas. Me alegro que Juanito vaya a disfrutar igualmente de tus bizcochos, jeje.

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    1. Lo sé, desde luego que una reacción alérgica no es ninguna tontería, mejor pecar de exagerado cuando se trata de salud. Pero sí que a veces peco de nerviosa y obsesiva. Lo bueno es que a la mañana siguiente siempre veo las cosas con más perspectiva. Serán las hormonas...jejeje.
      Besos.

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  3. Hola Desastremadre! menos mal que ya lo tenéis controlado, pues no creo que sea fácil darse cuenta de algo así!
    Ya nos contarás que tal sale el bizcocho sin huevo!! Seguro que a Juanito le gusta igual!! un abrazo!

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