jueves, 6 de diciembre de 2012

La yaya

Uno de los motivos por los que me puse un pseudónimo cuando abrí este blog es que quería poder desahogarme. Hablar sin tapujos, contar cosillas íntimas, criticar a la suegra... 

Pero, mira tú por dónde, resulta que mi suegra es un primor. Hay poco que criticar. Podría quejarme de que habla mucho mucho, hasta ponerme la cabeza "tarumba". O de que llama a casa todos todos los días. Dos veces. Pero es que sus virtudes compensan con creces esas nimiedades. Especialmente una: se desvive por cuidar a su familia. Incluida yo. Y sobre todo a sus nietos, a los que adora.

Cuando vamos a comer a su casa suele preparar alguno de mis platos favoritos. Y se pasa los fines de semana cocinando para darnos un montón de comida y que yo tenga menos que cocinar. O a lo mejor lo hace para que su hijo y sus nietos no perezcan con alguno de mis desastres culinarios. En cualquier caso, me viene genial, porque además cocina de escándalo. 

Muchas veces se ofrece a quedarse con los niños para que podarmos irnos el Santovarón y yo a tomar algo, o al cine. Lo hace con gusto, y cuando nos vamos los dos solitos nos despide con un "pasadlo bien" acompañado de una sonrisa cargada de "picardía". Me hace mucha gracia. Como si fuéramos a escabullirnos del cine para darnos el lote o algo así. Qué pena, si yo no tengo fuerzas para lotes ni para historias. Si yo lo que más "deseo" es poder disfrutar de un ratito de silencio y una película...

Es muy "detallosa". No sólo me hace un regalo siempre por mi santo. Es que además, como tengo nombre compuesto, me regala dos veces. Y mira que yo le digo que no lo celebro, que si acaso sólo celebro mi primer nombre. Pero ella, por si acaso, me regala algo en los dos. Sin darle más importancia. Y tan feliz. 

Es rara la semana que no le compra algo a los niños. Como se me ocurra decir en voz alta que me hacen falta calcetines para Lagorda, a la visita siguiente me ha comprado un par. Con su gorrito a juego. Y un juguete para Juanito, claro. Que es que lo vio en un escaparate y se acordó de él y ya lo tuvo que comprar. Y así todo. Si es para su familia, no escatima en nada. Ni en esfuerzo, ni en cariño, ni en dinero. Aunque tengan una pensión justita para llegar a fin de mes. 

Total, que me voy a quedar con las ganas de poner verde a la suegra porque es un tesoro y no hay por dónde cogerla. Además, que no se lo merece. Lo que se merece es que tengamos algún que otro gesto de agradecimiento. Por eso, con motivo de su día, le hemos preparado un álbum de fotos de los niños con comentarios personales escritos a mano. O "hand-made", como dirían las "trendymothers". Y en la primera página le quería poner una dedicatoria, así que me puse a buscar por internet versos con temática "abuelil" y al final me lié y le escribí un poema. Sí, un poema a mi suegra. Como suena.

En fin. Es muy sencillito, sin rimas ni métrica ni nada, sino un poco a lo loco. Pero creo que me ha quedado "bonico", así que aquí os lo dejo.



Mi abuela tiene la sangre morena,
el corazón claro y la risa caliente.

Mi abuela tiene los ojos pequeños, 
pero su mirada es ancha y agranda mi mundo. 

Mi abuela tiene los brazos abiertos, 
dispuestos siempre para un abrazo de consuelo. 

Mi abuela tiene un regazo grande, 
el refugio perfecto para echarme un sueño. 

Mi abuela tiene la voz alegre, 
pues la alegría es su idioma cotidiano. 

Mi abuela tiene buena memoria, 
porque siempre se acuerda de cuidar a su familia. 

Mi abuela también tiene mala memoria, 
porque mientras nos cuida, se olvida de sí misma. 

Por eso le dedicamos estos versos en su día. 

Para decirle gracias por darnos tanto, 
Para decirle gracias por darnos su vida.




Nota: los primeros versos los he tomado prestados de un blog llamado bendita nerea, que fue el que me inspiró para escribir el resto. 



7 comentarios:

  1. Hola cariño comparto contigo lo de tener una suegra encantadora y que hace todo lo posible por hacer feliz a su nieta y a sus papis. El poema es precioso y cuando vea vuestro regalo le va a encantar!! Ay sí es que las abuelas son lo más :) un besote

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Nuria. Eso espero, que le guste el regalo. Al menos le hemos puesto ilusión. Un abrazo.

      Eliminar
  2. Aaaaaay, las abuelitas! Por algo los niños las adoran... Ya puede estar contenta tu suegra con el poema, que te ha quedado la mar de tierno. Se ve que tú también eres una nuera de las buenas buenas, jejeje.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, muchas gracias. Pues sí, al menos mi niño adora a sus abuelas (Lagorda todavía no se entera mucho...). ¡Es que lo tienen requetemimado! Como tiene que ser.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Jolin que suerte! Mi suegra tb es un cielo! aunque tiene algunos achaquillos de suegra en forma de extremadas preocupaciones que la hacen disfrutar menos pero bueno! lo de los tuper es genial! yo tb se lo agradezco!
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bien que también tengas una suegra apañá. Lo de los tupers es lo más, aunque me pregunto que quién les dará tupers de comida casera a mis hijos. Porque yo... ¡como que no me veo!
      Besote.

      Eliminar
  4. Que bonito el poema!! Seguro que le encantó!! Me alegro mxo que tengas un cielo de suegra! Yo tampoco voy a poder criticar ni pizquita a la mía, es tb un primor!bss

    ResponderEliminar