miércoles, 20 de marzo de 2013

La lactancia de mi abuela

Después de nacer Juanito me leí el famoso libro "Un regalo para toda la vida", de Carlos González. Me gustó mucho, pero le veo una pega. Este libro transmite la idea de que la lactancia es fácil, que las mujeres han dado el pecho de toda la vida sin demasiados problemas. Que si las ovejas pueden, ¿cómo no vamos a poder nosotras? Y este argumento me parece un arma de doble filo. Porque vale, por una parte transmite confianza y tranquilidad, empodera a las mujeres. Eso está bien. Pero, si luego te encuentras problemas, te sientes aún más perdida y más fracasada.... ¿no era tan fácil? ¿Y entonces por qué yo no puedo? ¿Qué problema hay conmigo? 

Después, hablas con unas y otras y empiezas a pensar que, tal vez, la lactancia NO es fácil. Hay muchas mujeres que tienen problemas. Es bastante frecuente tener grietas, baja producción, ingurgitación, mastitis...   

¿Son estas las consecuencias de la cultura del biberón, de los falsos mitos y demás desinformación?
¿Todas estas cosas no pasaban antes, cuando había una "cultura de lactancia" que se transmitía de mujer a mujer? 

Con estas reflexiones pululando por mi cabeza, un día interrogué a mi abuela paterna, que acaba de cumplir 90 años. 

-Abuela, ¿tú le diste el pecho a mi padre?
-Qué cosas tienes..., pues claro.
-¿Cuánto tiempo?
-No sé, casi dos años creo.
-¿Y cada cuánto le dabas?
-Y yo que sé... cuando tenía hambre.
-Ahh, y ¿no tuviste problemas? ¿grietas y cosas así?
-Sí que tuve, al principio los pezones me dolían. Y cuando me subió la leche me dio fiebre.
-Vaya, ¿y qué hiciste?
-Pues qué voy a hacer, aguantarme un poco y esperar. Era normal. Mis madre y mis hermanas me ayudaron, me dijeron que tuviera paciencia, que la fiebre se va sola y el pezón tiene que hacer callo. Y a los pocos días se me pasó.  

Esto de que el pezón tiene que hacer callo no sé si tiene algo de cierto. Según los expertos en lactancia, se supone que el pezón está preparado y que no tienen por qué salir grietas si la postura es adecuada.  A mí con Juanito me salieron unas grietas terribles a pesar de que la postura era correcta (o eso me parecía). Tal vez había otro problema, no lo sé. El caso es que mi madre me convenció para que me quitara las pezoneras y aguantara unos días. También me repetía eso de que "el pezón tenía que hacer callo", y que "el propio niño mamando te iba curando". Y así fue. Tras unos días infernales, las grietas se fueron curando solas. ¿El pezón hizo callo? ¿o fue tal vez que el niño creció un poco y se empezó a agarrar mejor? No lo sé. 

-Abuela, y ¿después ya no tuviste más problemas con el pecho? 
-Sí... bueno, a veces se me taponaban los caños. 
-¿Y qué hacías?
-Me daba fuerte con un peine grande. 
- o_O ¿Cómo?
-Sí... en el bulto, así hacia afuera, apretando, para sacar la leche atrancada.
-Ahh... 
-Una vez no me lo pude desatrancar y me dio fiebre. Menos mal que avisaron a una mujer del pueblo de al lado que sabía arreglar esas cosas. Porque se me podía haber apostemado.
-¿Apostemado?
-Sí, como a la María del Ambrosio, que se le apostemó un pecho y le tuvieron que pinchar penicilina.

Mi abuela se crió en un ambiente rural y pobre. No conocía las leches de fórmula ni los potitos de farmacia. Apenas si aprendió a leer y escribir. Pero sabía más de lactancia que muchas madres de hoy en día. De hecho, la palabra apostemar existe, que la he buscado. Significa abscesificar, lo cual es exactamente lo que me estaba explicando: que si no se resuelve una mastitis, se puede formar un absceso. Y que si se obstruye un conducto galactóforo (se tapona un caño), se puede producir una mastitis. 

En cuanto a la introducción de la alimentación complementaria, me contó que cuando mi padre ya se tenía sentado, mi abuelo se lo sentaba en las rodillas mientras comían y le iban dejando que cogiera pan y otras cosas "tiernas".

-Jajaja, qué moderna, abuela. Eso se llama baby-led-weaning.
-¿qué dices, niña? Ay que ver, los inventos que tenéis ahora...

Ya sé que con mi "muestra de 1" no puedo concluir nada. Pero sí que tengo la impresión de que la lactancia, en realidad, nunca ha sido fácil. Que las grietas, ingurgitaciones y mastitis han sido frecuentes siempre. La diferencia, tal vez, es que nuestras abuelas tenían más apoyo familiar. Tal vez les daban menos importancia a estos problemas. Tal vez estaban mejor preparadas para afrontarlos. O tal vez no les quedaba más remedio.

20 comentarios:

  1. Grande tú y tu abuela sobre todo!!!!! me ha encantadooooo

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    1. Gracias, guapa. De más jovencita, era un poco pasota y rehuía a mi abuela cuando se ponía a hablarme de "sus tiempos". Pero ahora, tengo mucha curiosidad por saber cómo se vivía la maternidad entonces. El otro día mi otra abuela me estuvo contando sus partos, que fueron en casa, claro... ¡qué cosas!

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  2. Tu crees que era cosa de tener más apoyo familiar? yo creo que era cosa de "es lo que hay" tengo la senscacion de que ahora hay "demasiada" información y demasiadas opciones. Antes las dificultades se solucionaban como decia tu abuela..."huyendo hacia delante" ahora al minimo problema tienes: pezoneras, extratores manuales y electricos, lactancia artificial etc.
    En fin!
    Yo soy una convencida de la LM y por eso no compré ni un biberon, pero lei muchisimo y hable muchisimo con amigas cuales habian sido sus problemas o sus ventajas...con eso me hice una composicion de lugar que me permitió huir de comentarios...pq si que es verdad qe en la edad de tu abuela "no habia bibes", pero en la epoca de muchas madres la LA es lo que han mamado (nunca mejor dicho) como lo mejor y eso se nota en los comentarios...a tu abuela seguro que no la dijeron nunca que no tenia bastante leche o que el niño se quedaba con hambre...no habia otra alternativa.
    Yo recuerdo la LM como muy buena...aunque tuve grietas al principio (que anduve en tetas durante el 1º mes casi a diario) a veces estaba tan llena que la niña no se enganchaba y tenia que sacarme un poco para que no se obstruyera, hice un par de "amagos" de mastitis y no tengo la sensacion de que fueran dificultades sino "cosas que pasan"
    no se si me explico.
    por otro lado! que suerte tener una abuela tan mayor y tan lúcida, a mi me encantan las historias de los abuelos...No hay nada mejor que una conversacion con un ancianito bien de la cabeza...son pozos de conocimiento y de historias!
    Besazos

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    1. Sí, supongo que tenían más éxito con la lactancia porque también es que es que no les quedaba más remedio. Y con lo de apoyo familiar me refiero a que todas las mujeres amamantaban durante bastante tiempo y normalmente tenías a tu madre y hermanas a dos pasos. Por eso, tenían más práctica y afrontaban las dificultades de otro modo, como "cosas que pasan", tal como dices tú.

      En cuanto a que ahora hay más información. Pues sí, pero no. Es decir, sí, hay mucha información teórica al alcance de cualquiera. Pero la "culturilla práctica" que se trasmite de mujer a mujer me parece que era mejor en tiempos de mi abuela. Tú te lo curraste mucho, pero no es lo normal. Por ejemplo, a mí la ingurgitación de los primeros días (horrible) me pilló por sorpresa y lo pasé fatal. Nadie me había hablado de eso y de qué había que hacer. Menos mal que me tocaron unos enfermeros en planta súperapañados, que estuvieron trabajando conmigo para ir rebajando aquellas megatetas a punto de reventar. Una de estas enfermeras me contó hace poco que se sienten un poco impotentes con este asunto. Porque ellos ponen mucho empeño en ayudarte en el hospital, pero cuando las mujeres se van, empiezan las historias de "esta niña se queda con hambre, necesita una ayudita", y las tasas de lactancia bajan un montón...

      Gracias por compartir tu opinión y tu experiencia. ¡Un beso!

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  3. Me ha encantado el post. Nos suele faltar el referente materno para el tema de la lactancia, pero tenemos a las abuelas que no vivieron la cultura del biberón. ¡Se aprende tanto de ellas!

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    1. ¡Gracias! Es verdad que se puede aprender mucho de las abuelas. Estamos en la era de la información al alcance de un clic y nos olvidamos de la voz de la experiencia...
      Un abrazo!

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  4. Hola bonita! Tercera vez que contesto, qué mal me llevo con google! Mi abuela también fue de lactancias prolongadas, a mi padre le dio el pecho mas de dos años y me habló incluso de una relactación porque dejó de mamar por una enfermedad y se le fue la leche. Incluso con referentes cotidianos tiene su complejidad, por supuesto. ¡Qué grandes nuestras abuelas!
    Un abrazo!

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    1. Vaya, ¡una relactación! A mí eso me suena como algo complicado y excepcional. Aunque a lo mejor en esos tiempos no era tan raro. Y sí que eran grandes nuestras abuelas, que además tenían un montón de hijos y salían adelante... ¡estoy yo con sólo dos y no me da la vida!
      ¡Un abrazo!

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  5. ¡Que interesante! Nunca se me ocurrió preguntar a mis abuelas sobre este tema, y me parece super enriquecedor. ¡Gracias por compartirlo! Un beso

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    1. De nada, gracias a ti por comentar. :) Yo también creo que es enriquecedor escuchar otras experiencias. Besos!

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  6. Me encanta! Yo tambien adoro escuchar las historias que cuentan mis abuelos, tienen tanta experiencia en tantas cosas...además nos permite ver las cosas desde otra perspectiva y eso siempre resulta interesante.
    Envidio enormemente la red de apoyo entre mujeres que tenían en aquella época, poco a poco aquí se va recuperando pero tardaremos años en recuperar algo tan natural como el apoyo entre mujeres para criar a nuestros hijos.
    Yo tambien escribí sobre la lactancia de las 3 generaciones de mi familia hace un tiempo, si te apoetece te invito a leerla:

    http://unamamaparados.blogspot.com/2012/06/4-generaciones-de-mujeres-parte-i.html

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    1. Es verdad que estamos recuperando un poco esa red de apoyo, al menos en el mundo 2.0, pero en el 1.0 me parece complicado. El mundo actual nos lleva con frecuencia lejos de nuestras familias, lo cual tiene sus ventajas, claro, pero no creo que podamos volver a la situación esa de tener a todas tus familiares mujeres al lado de casa, criando entre todas a los niños de unas y otras...
      Un abrazo.

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  7. Me encanta! Yo le pedi apoyo a mi abuela en todo momento desde que me entere que estaba embarazada. Tuvo ocho hijos (evidentemente criados a pecho) mas un parto prematuro de una niña que fallecio al poco tiempo. Si alguien sabe algo de esto es ella, que no solo lo hizo, es que lo hizo genial. Dice que era quedarse embarazada y "florecer". La verdad q yo en la lactancia no tuve ningun problema, en ninguna de las dos; pero si muchas inseguridades....que si la despierto o no para darle..no hija no! Les alimenta tanto dormir como comer....q ue si no tengo mucha leche....tu ponla ponla que ella te la provoca...., que si la nena no hace caca.... bueno hija eso sera que lo aprovecha todo....para todo la tuve a ella y es un gran honor del que disfruto cada dia :) porque saber que todos sus consejos fueron ratificados por matrona/enfermera/pediatra....pero yo primero a ella....

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    1. Qué sabia tu abuela. Porque además todos esos comentarios tan positivos me parecen estupendos para mejorar la confianza, tranquilidad y seguridad de una madre primeriza. Algo poco frecuente, los comentarios que me hacen a mí suelen ser más de poner en duda lo que hago, de crearme inseguridades. Por eso, enhorabuena por tu abuela, ¡Disfrútala mucho!

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    2. Lo hago :) ah! Al hilo del post... me cuenta que ella en alguna de las lactancias, llego a tener unas grietas como dedos y tan dolorosas que tenia q morder algo de la que ponia a la criatura al pecho...pero lo sacaban todo adelante! Yo creo que sobretodo, por necesidad. Hoy en dia ante esas grietas te bajas a la farmacia y leche de formula que no duele... (también respetable, por supuesto) yo creo que tenemos tanta información que nos resta confianza.

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  8. Estupendo el post!!! Además de todo lo que han dicho yo creo que las abuelas se complicaban menos la vida que nosotros... Muchas veces damos tantas vueltas a algo que es natural que terminamos complicándolo. Me contaba mi abuela precisamente una anécdota de lactancia de mi bisabuela. Tuvo siete hijas y una de las mayores con cinco o seis años le pedía como pago a los recados un "chupito" de teta :-) Me encanta tu blog!

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    1. ¡Muchas gracias! Yo también creo que se preocupaban menos por todo. Y con tantos hijos y tantas tareas, no les quedaba otra.

      Jejeje, un chupito de teta, qué graciosa... Teníamos que entrevistar todas a nuestras abuelas y escribir un libro de anécdotas, ¿verdad?
      Bienvenida a mi blog.

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