viernes, 12 de abril de 2013

La soledad de la maruja moderna

No me entendáis mal, esto de la excedencia está muy bien. Me dedico a lo más importante de mi vida: mis hijos. Puedo tomarme la crianza con más calma y disfrutar la lactancia de mi niña. Duermo todas las noches en casa y tengo todos los fines de semana libres. 

Sin embargo, tengo ganas de empezar a trabajar. No me gustan las tareas domésticas, ni la decoración. Con decir que tengo varios cuadros aún por poner y llevo casi un año viviendo aquí... Sólo me gusta cocinar. No se me da demasiado bien, pero me gusta. En cuanto a mis niños, me gusta estar con ellos, pero me siento un poco saturada. Cada vez tengo menos paciencia con los llantos de una y las rabietas del otro. Después de casi 10 meses de maternidad a tiempo completo, se me está agriando el carácter. Me apetece descansar de niños y me siento culpable por ello. Me encantaría ser más maternal, pero no lo puedo evitar, soy como soy. Quiero a mis hijos, pero me gustaría sentirme una mujer "activa" de nuevo. Necesito pasar tiempo fuera de casa, trabajar en lo que me gusta, salir de cañas de vez en cuando, dedicarme tiempo a mí misma. 

En parte, el problema es que me paso los días sola con los niños. No me relaciono con otros adultos y la soledad pesa. Vivimos en un pueblo pequeño y no tengo muchos amigos aquí. Tampoco me resulta fácil salir o quedar con dos bebés a cuestas, sobre todo con el invierno lluvioso que hemos tenido. La tribu 2.0 ayuda, pero echo de menos una vida social 1.0.

En fin, seguro que en cuanto empiece a trabajar me quejaré de lo contrario, de que me gustaría pasar más tiempo en casa, que no llego a nada... Pero así de tonta soy, el caso es quejarse. 

Y vosotras, ¿teníais ganas de reincorporaros a trabajar?


10 comentarios:

  1. No sabes lo identificada que me he sentido con todo lo que has escrito! Yo llevo 9 meses dedicada exclusivamente a cuidar de Tenacitas y a ejercer de maruja y estoy agobiadisima porque además también me siento culpable por sentirme así a ratos, pero supongo que es inevitable y cuando vuelva al trabajo releeré este comentario y me daré de cabezazos contra la pared por no haber aprovechado a tope este tiempo.
    Uff! Qué complicado es todo...!

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    1. Es que nos cambian tanto la vida que lo raro sería no agobiarse. Y la culpabilidad es un mal que aquejamos todas las madres... un rollo, tenemos que liberarnos de tantas culpas ya!
      Besos.

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  2. Yo llevo 4 años marujeando. He cosido, hecho encaje de bolillo (si..literalmente, soy bolillera), medio limpiado, cocinado, planchado y muchisimas tareas más. Soy periodista enamorada de mi profesión. Al no trabajar el tener a las niñas me vino de perlas; con la mayor jamás hubiera trabajado hasta el dia de hoy y en cambio tras tener a la chica me siento tan bien que sería capaz peeeeero no hay trabajo. Asi que me planteo un tercer y quizas un cuarto niño hasta que haya más posibilidades y si Dios quiere. Lo que sí es verdad es que con los niños en el cole, yo no hago nada en mi casa. Sólo me gusta poner lavadoras!! se me dan bien las tareas pero no me gustan y paso mucho. Vivo en un caos. a los 35 será posible reincorporarme a una profesión compitiendo con yogurines recien licenciados??????? ojalá tuviera bolita mágica!!

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    1. Pero qué requeteapañada la mama Gnomo! Yo me pasé 3 horas de reloj para bordarle a Juanito su nombre en el baby, y me pinché varias veces, jejeje. Y los 35 es una edad ideal! muy joven aún, pero con más seguridad. Y además, curtida en la maternidad... vamos, que a los yogurines te los meriendas, ya verás.
      Un abrazo!

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  3. Yo no me imagino cómo es tener dos, porque a mí uno sólo ya me ocupa el tiempo, la verdad. Lo peor es la casa, que se le cae a una encima, y es más difícil también tenerlos entretenidos. Ahora vendrá el buen tiempo y ya verás cómo te animas más, pudiendo pasear y hacer cosas distintas.

    Un abrazo fuerte!

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    1. Gracias, guapa. Precisamente hoy ha hecho un tiempo buenísimo y nos hemos pasado el día en la calle. Y tienes razón, nos ha sentado genial. Es que tanta lluvia y tanto enclaustramiento en casa nos tenía a todos "encenizaos", jejeje. ¡Un abrazo!

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  4. Esto es lo de siempre, se quiere lo que no se tiene,yo leo tu primer parrafo y me hacen los ojos chiribitas...fines de semana libres??? que es eso??? cada vez pienso más en todo el tiempo que le estoy robando a mi familia.
    Si te sirve de algo cuando trabajes setirás que sigues sin tener tiempo para ti, y es que el tiempo ya no es nuestro.

    De todas maneras a veces pienso que las marujas modernas (dentro delas que me incluyo aunque trabaje) nos falta el "arrojo?-capacidad?" de las de antes que llegaban a todo...hacian la casa, trabajaban nos llevaban como pinceles y quedaban con amigas y ¡¡¡sin casi apoyo del marido!!!
    En fin! que esto da para muchos temas de conversación y escribiendo en 3 veces pierdo el hilo!
    Besos

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    1. Ay, qué razón tienes: el tiempo ya no es nuestro. Sé que cuando empiece a trabajar tendré menos tiempo aún, pero creo que pasar las mañanas fuera de casa en el trabajo, donde además hay buen ambiente, me sentará bien. En cuanto a las marujas de antes, eran unas campeonas, no sé cómo daban abasto con todo!

      Un abrazo.

      PD: disfrutaré mucho los fines de semana libres que me quedan. Que soy tan tonta que a veces me olvido de que son un lujo.

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  5. Yo solo llevo dos meses de madre doble, más dos meses antes del parto y estoy contigo, todo el día en casa con los dos es dificultoso, no te hace menos maternal, al contrario, te hace más realista, más verdadera y responsable, porque un respiro te descarga y te hace mejor. La ayuda es muy necesaria, imprescindible, socializarte con otras madres. Nosotros intentamos intentamos que no me sienta así con una reducción de jornada de mi pareja. Cuando junta los turnos, es enfermero, me voy a mi pueblo, con mis padres, las ventajas de estar de baja sin horarios. También asisto a un círculo maternal y me encanta. Y por supuesto, vosotras.
    Un beso guapa, ya nos contarás como vas ganando terreno personal poco a poco.

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    1. Gracias por tus palabras, Silvia. Ya os contaré cómo llevo la incorporacion al trabajo. De momento, voy a intentar disfrutar de las semanas que me quedan de excedencia. La verdad es que con el buen tiempo estamos saliendo más y mi estado de ánimo ha mejorado mucho. Ahora releo esta entrada y pienso: "pero qué quejica soy...", jejeje. Un abrazo.

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