lunes, 6 de mayo de 2013

La libertad de las madres

Hoy es el día de la madre. Mis niños, ayudados por su padre, han tenido el detalle de regalarme un libro que tenía muchas ganas de leer, el de Una mamá española en Alemania

Ya lo he empezado y me está gustando mucho. Algunos capítulos me sonaban del blog, aunque también cuenta cosas nuevas. Y te vuelves a reír con algunas historias, como la de las lentejas.  

También nos recuerda que Alemania no es tan estupenda para formar una familia como nos la venden aquí. La conciliación en Alemania no es mejor que en España. Vale, te pagan el 65% del sueldo por tu primer año de excedencia, eso está bien. Pero la escasez de guarderías o empleadas de hogar, junto con los horarios de los colegios, hacen incompatible la maternidad con un trabajo normal. Y que se te considere malamadre por querer trabajar en lugar de ejercer de madremaruja a tiempo completo tampoco ayuda. 

En España ocurre al contrario. Las marujas están mal vistas. El ideal de madre es aquella que combina su actividad laboral con el cuidado de sus hijos, sin descuidarse las mechas... y aún encuentra tiempo para tomarse un gin-tonic con las amigas.

¿Qué modelo es mejor, el español o el alemán? ¿Qué madre es mejor, la madre-maruja-abnegada o la madre-cuervo-gintonic?

Pues mi opinión es que ninguna. Ambos modelos de madre son opciones. Bueno, es que ni siquiera son modelos reales, son sólo etiquetas. Modelos de madre en realidad hay tantos como madres. Y me estoy cansando mucho de las etiquetas en esto de la maternidad, porque nos conducen a los bandos, a las discusiones y a las susceptibilidades absurdas. Como absurdo es, por ejemplo, que cuando yo hable de que dar el pecho me parece una experiencia hermosa me sienta obligada a aclarar, acto seguido, que eso no quiere decir que considere mala madre a la que no lo da. Pero bueno, ¿tan levantados están los ánimos? ¿es que no somos capaces ya de convivir y respetarnos? ¿de debatir con tranquilidad y tolerancia, de aceptar que pensamos diferente y tan amigas?

En Alemania les vendría bien tener guarderías con horarios más amplios. En España nos vendría bien ese 65% del sueldo que les dan durante el primer año de excedencia. En ambos casos nos vendría bien la libertad de elegir. Porque por mucho que se hable de conciliación, mientras haya bandos que quieren hacer la conciliación a la alemana y otros que la quieren llevar a la española, no tendremos conciliación de verdad. Porque no tendremos opciones. Y, sin opciones, no tenemos libertad. 

Me ha parecido un buen deseo para el día de la madre. Libertad para ser la madre que queramos ser. 

14 comentarios:

  1. Muy buena tu reflexión. Y es que, si no podemos elegir, si tenemos que resignarnos al "esto es lo que hay" en algo tan fundamental como el cómo criar a nuestros hijos, es que somos mucho menos libres de lo que nos habíamos pensado.

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    1. Gracias. Sí que somos menos libres de lo que creíamos, porque aunque tengamos la decisión suficiente para ir contra el modelo socialmente aceptado en nuestra casa, la situación económica está poniendo las cosas aún más difíciles...
      Gracias por comentar, un abrazo.

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  2. Bien dicho!!! Ojalá todas tuviéramos esa libertad para ser la madre que queramos ser, y no la que nos toca. A lo mejor algún día se logra!!

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    1. ¡Ojalá! Yo soy lo suficientemente ingenua para creer que sí, que algún día... Y ¿sabes qué? también creo que no es sólo cuestión de políticas y leyes, sino que las madres tenemos mucho poder. El día que dejemos de enfrentarnos y nos unamos de verdad, tal vez consigamos un mundo más tolerante y con más opciones reales para escoger libremente cómo criar a los hijos.
      Besos!

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  3. que maravilla de post! chapó, se puede decir más alto pero no más claro! basta de bandos y de tontadas y que cada uno haga lo que pueda/quiera/le salga que no está esto tan facil como para andar juzgando y peleandose...
    En Alemania y en todos lados cuecen habas.
    Lo ideal seria coger lo mejor de cada sitio y hacer una mezcla perfecta, lo malo es que cada uno tiene su ideal de perfeccion y eso es lo dificil!
    Besos

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    1. ¡Muchas gracias! me alegro de no ser la única cansada de bandos y etiquetas. Cada una tenemos nuestro ideal de perfección, claro, lo ideal sería que nos dieran facilidades para perseguirlo.

      Mucha gente alega que la situación económica no está para pedir que se alargue la baja maternal, por ejemplo. Lo que no saben es que las bajas maternales más largas (o las excedencias) redundan en mayor salud de esos niños, con menos visitas a urgencias, menos absentismo laboral... hay estudios que afirman que, a la larga, no suponen un gasto, sino un ahorro. Pero claro, los gobiernos no suelen tomar medidas pensando "a la larga".
      Gracias por comentar y un abrazo.

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  4. Olé!!! Si es que es tan simple como eso... ser libres, para elegir. Estupendo el post!!

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    1. ¡Gracias, guapa! Sí, simple y yo espero que factible también. No puede ser tan difícil que un gobierno ofrezca varias opciones de conciliación, ¿no?
      ¡Besos!

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  5. Me ha encantado la entrada, tan simple como eso, opciones para todas y que cada una escoja como quiere vivir su maternidad y criar a sus hijos, las fórmulas mágicas valen para Hogwarts y sus amigos, aquí la realidad es bien distinta.
    Felicidades por el día de la madre aunque con retraso ;)
    Besos

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    1. Gracias, hermosa. Anda que no me vendría bien a mí un poquito de Hogwarts, con sus cocinas que se recogen solas y demás "ayuditas", jejeje...
      Felicidades a ti también por tu primer día de la madre.

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  6. yo sueño con ser madre cuervo y gintonera a ratos pero vivo siendo la maruja abnegada y soy feliz aunque cansa mucho. Tendria que comparar ambos estados y decidir cuál cansa menos y a por ese voy. Sinceramente me trae al pairo quien opine qué es mejir, ya lo decidiré yo y mis circunstancias. Si alguien quiere opinar que venga limpie y planche, deshaga mi mudanza y haga las curas del papágnomo, en ese momento y previo pago de un sueldo para mí, la escucharé gustosa y quizás hasta le haga caso!!! ALGUNA VOLUNTARIA????

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    1. Jajaja, oye, oye, que estamos en mi blog, si surge alguna voluntaria para limpieza doméstica me la quedo yo!
      Gracias por pasarte por aquí, ¡un abrazo!

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  7. Supongo que cada uno hace lo que piensa que es mejor dentro de sus circunstancias, si no, no lo haría. Como bien dices, después las circunstancias nos limitan y ahí esta la lucha. La otra lucha, la de que todos respetemos las opciones ajenas, es aún más difícil, porque en la crianza ponemos tanta carne en el asador que nos parecen herradas las demás decisiones. Mucha inteligencia emocional nos falta y menos competitividad.
    Besos guapa

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    1. Hombre, está claro que si yo elijo algo suele ser porque me parece la mejor opción para nosotros. Pero claro, lo que tú dices, ahí hace falta entonces inteligencia emocional y un ejercicio de tolerancia para aprender a relacionarnos con otras madres que eligen otras opciones.
      Un abrazo y gracias por comentar.

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