¿Quién soy?

Controvertida la preguntita. Entre otras cosas, soy una madre en construcción, así que ni yo misma lo tengo del todo claro. Pero os dejo con mi presentación en la blogosfera para que os hagáis una idea:


Un desastre madre. O madre desastre. Esa soy yo.

De ahí el nombre del blog. No es sólo que no sé cocinar, no había puesto nunca una lavadora hasta hace poco, soy daltónica para el estilismo y no me gustan demasiado los niños, no. Es que además, sin meditarlo mucho, agarro y traigo al mundo dos churumbeles en 2 años.

Ea, no vayamos a aburrirnos;
que así juegan juntos;
que será duro al principio, pero luego se crían solos;
que los llantos en estéreo tienen más "encanto";
que... a quién voy a engañar, que no lo pensé mucho.

Pero es que además, para más "inri" como diría mi abuela, después de mucho navegar y de mucho leer sobre el tema, mis ideas sobre crianza se han asentado muy cercanas a la conocida como crianza con apego (osease, quiero ser una madre flowerpower toda amor, parto natural, piel con piel, teta y mimos, que se lee todos los libros de Rosa Jové y Carlos González, y que no deja llorar a su hijo, no le grita, respeta sus ritmos y sus necesidades afectivas). Ahí es ná.

Pero si no soy capaz ni de hacer bien un bizcocho, ¿cómo voy a conseguir todo eso?

Nada, nada. En lugar de acobardarme, voy y solicito una excedencia laboral para ser madre full-time. De nuevo sin meditarlo mucho, claro. Que si no, no se explica que una madre desastre que no sabe freír un huevo, que adora su trabajo y que tenía un instinto maternal más bien justito, haga semejante cosa.

Será que la maternidad me ha vuelto loca. O será que mis dos pequeños han puesto patas arriba mi vida, la han llenado de alegría y me han transformado por el camino (aunque sigo sin saber freír un huevo).

El caso es que aquí me hallo. Embarcada en mi proyecto personal "mamá-ama de casa a tiempo completo", intentando criar con todo mi cariño y mi esfuerzo a mis hijos. Llevo un mes. He llorado tres veces, casi me tiro por el balcón dos veces, he gritado casi todo el tiempo y al final he decidido abrirme un blog a ver si me desahogo un poco. 

3 comentarios:

  1. Me ha conmovido esta adorable y sincera declaración. ...y valiente, que no sé si, tal vez, temeraria.
    Bueno, pues, a lo hecho...pecho., y no del de amamantar.
    Me ha encantado lo poco que he visto del blog, intentaré visitarlo de vez en cuando, pero, si quieres, puedes pensar en positivo. Yo lidio cada día con 25 fierecillas de 3 años, y lo disfruto cada momento. Es cosa de aprender a ver las cosas buenas que tiene cada cosa. Y los niños pequeños, tienen muchísimas cosas buenas que malas.
    Son lo mejor que tiene la humanidad, y deberíamos aprender muchas cosas de ellos.
    Saludos. Rafa.

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    1. Gracias por tu consejo. En realidad soy bastante positiva (bueno, lo intento). Es que cuando me quejo me gusta exagerar, por motivos humorísticos casi siempre. Y porque me sienta bien, que a las mujeres nos gusta mucho esto de "dramatizar"...
      Bienvenido y un saludo.

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  2. Podría haber calcado tu post y haberlo pegado en mi blog, pero aunque tengo innumerbles defelcto, ladrona de entradas no soy. encantada de conocerte, eres una de las cosas buenas de la blogosfera. En mi casa threedaysinparis.wordpress.com te dejo un premio tramposete, el Best Blog Award, con cariño y mucha admirción.

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